Tuesday, February 12, 2008
Cinco para la seis
Yo lo vi todo, estando al otro lado de la calle. Los v i llegar, los vi bajarse del auto. Noté con detalle el brillo de sus zapatos de charol, vaya, si que brillaban y vaya que se veían elegantes. Uno de ellos, el mas apuesto, revisaba si su gorro estaba bien puesto, si no estaba torcido, el otro sostenía la carta en su mano. Aseguraron estar uno al lado del otro antes de timbrar y entonces mamá se asomó.
Me agradaba la manera en que no expresaba nada en su rostro, pese a que sabía lo que significaba, no se mostró perturbada, de hecho no se mostró de ningún modo, solo se mantenía de pie, ahí, frente a ellos que al igual que ella no muscitaron palabra alguna. Se limitaron a estirar el brazo y entregarle la carta, uno de ellos, antes de retirarse, dijo "El gobierno siente mucho su perdida". No siendo mas, dieron media vuelta, como lo hace todo uniformado frente a su mayor, subieron al carro, el rrrun rrrun del motor era bastante fuerte y arrancaron en la misma dirección en la que llegaron.
Mama siguió parada en la puerta mirando la carta, al rato me miró mirándola desde el otro lado de la calle y por alguna razón me aferré con fuerza a la dirección de mi bicicleta.
Eran ya las seis de la tarde, tenía hambre, mamá sabía que a esas horas me daba hambre, al igual que a Papá. Dobló la carta, se la guardó en el bolsillo del delantal blanco que tenía puesto y me miró nuevamente.
- Entra en cinco minutos. Es hora de comer
Monday, January 28, 2008
Big Bang
Estallemos... te invito a estallar junto a mi… te tiendo esta invitación, aunque quizás no la aceptes. De cualquier forma te explico como sería:Primero tendríamos que acordar una fecha, una hora y un lugar en donde encontrarnos, pues estar juntos es importante para estallar correctamente. Luego procedemos a perdernos un poco en la distracción que nos genera la presencia del otro...
Reír. Reír mucho se hace también indispensable para un correcto estallido y quizás también abrazarnos un poco.
Entonces habremos acabado. Cada uno volverá a su vida, pero sabremos bien que todo habrá cambiado, aunque nos resulte imperceptible.
Wednesday, December 19, 2007
Obla Di, Obla Da ....
Tan solo es cuestión de abrir bien los ojos, quizás hacer de algún modo u otro que las pupilas se dilaten bien, si toca sobártelos, pues simple, empuñas las manos y te los sobas. Intenta unas gotitas de limón, sentirás algún ardor, mentira, la verdad es que sentirás un gran ardor luego del cual no podrás ver del todo bien, pues el agua en tus ojos no te lo permitirá, pero te los limpias y ya superado ese instante, miras bien.
Monday, December 10, 2007
The Woodsman (El Leñador)
Wednesday, December 05, 2007
Algunas veces
Me gusta recostarme en el jardín trasero de mamá. Alguna vez me dijeron que si me concentraba mucho, con el oído pegado al césped, podía escuchar el pasto crecer y las hormigas moverse. No se si es verdad que el pasto al crecer suena, ni que pueda escuchar los pasos de las hormigas o entender sus conversaciones, pero aún así, recostarse, acercar el oído a la tierra y cerrar los ojos imaginando que lo haces, es sumamente placentero … a veces …
Así a veces, al abrir los ojos, la vida parece volcarse en un cien por ciento y estas en otro escenario, pero tú, tú sigues siendo la misma persona… a veces…
Monday, November 26, 2007
Liviano ... Livianisimo
Monday, March 05, 2007
A este lado de la existencia (Paraiso)
“Te invito a este lado…”
Acá encontrarías muchas cosas diferentes a las que estabas acostumbrada, sabrías que no es el mismo extremo del mundo que conoces desde la infancia, ese extremo tan tuyo que tan solo tú lo logras reconocer como propio; sabrías que en algún punto te desviaste y terminaste en este lugar, un tanto pequeño si lo miras de manera directa, pero recuerda por favor que con un poco de creatividad se habría agrandado en proporciones abismales, o quizás hubiese bastado mirándolo con el rabillo del ojo.
A este lado de la existencia existe muchísimo amor, sin importar que los cuerpos se encuentren a kilómetros de distancia, a este lado jamás se olvida sino que se aprende, se sigue adelante con el recuerdo de un dolor que hace mucho dejó de doler y se pudo perdonar.
No hay tanta seguridad. Con la puesta de cada sol, amanece otro y trae consigo un nuevo peligro dispuesto a ser vivido por miles de átomos que conforman sonrisas y alguna que otra carcajada.
Pero no vayas creyendo que en este lado todo es perfecto, en absoluto, todo lo contrario,; a este lado nada esta definido con precisión y lo que en un instante se transformó en cuadrado, al siguiente segundo podrá ser etéreo, lo suaves será aire y el aire podrá ser un sonido. Acá nada se mantiene quieto, misma razón por la que acá nada es seguro, pero también hace que todo sea menos aburrido.
Acá existe el para siempre, así dure poco, también encontrarías para siempres que duran una eternidad. Se miente con una extraña fluidez de color blanco, pero las heridas no sangran tinta de color negro.
Entonces, como verás, lo que te propuse es verdaderamente simple, pero quizás no comprendiste, quizás enredamos demasiado las cosas como para entenderlas. Te asustaste y seguro saliste corriendo en búsqueda del camino de ladrillos amarillos que te llevaran de nuevo a ese lado del paraíso, golpeaste tus zapatillas de rubí dejando atrás tu coraje y tu corazón, pero de seguro te quedaste con tu sabiduría.
Quizás no perdonaste, en lugar de eso habrás olvidado, y este lado cesó de existir, al menos para ti, y aunque en verdad sigue existiendo no es lo que pudo ser, es otra cosa, quizás mejor, quizás no tanto, pero es algo diferente y quedó por siempre la duda de cómo pudo haber sido si tan solo aquel día, al acercarme y mirar tus ojos observándome, tu hubieras entendido que lo que dije fue verdaderamente simple:
“Te invito a este lado de la existencia…”
Saturday, August 26, 2006
Nuestra infancia esta cargada de momentos catódicos que nos hicieron reír y llorar, momentos en que Alf salia tras el gato de la casa, o que Jose Miel veia a su madre reflejada en la luna. Vienen a mi nombres tan memorables como Zentella y Capulina, y claro esta El Chavo del ocho. Recuerdo peleas con mi hermana por que querer ver el Narrador de Cuentos, a la misma hora en que ella veia Candy. Recuerdo una cancion que me decia que con los libros aprnedería y una casa que volaba tan alto que le decian La casa voladora. Recuerdo muchas cosas que conforman años catodicos maravillosos, por esta razón les regalo le presentación incial de una de las mejores series televisivas en la historia: Los años maravillosos
Tuesday, August 22, 2006
Monday, July 10, 2006
Como Alicia
Un mundo en el que nadie sabrìa que todos estan locos prcsiamente por estar tan inmersos en su propia locura.
Si algún día me asomara como alicia a través de un espejo y en lugar de toparme con una superficie fria y dura viera el brillo de un sol morado golpeandome la frente y dandome un bronceado color naranja con visos de un tono lila...
Un gato que sonríe sin cuerpo y un conejo junto a su compañero que me cantan una canción del no cumpleaños mientras un torpe y estupido conejo pasa corriendo mirando el reloj sin percatarse si quiera que en ese mundo el tiempo no existe.
En donde escribir implica no tener ni una sola coma en ninguna de sus lineas ya que de ser asi por alguna razon que alguien y nadie nunca ha comprendido el mundo tal y como lo conocen se revertiría rebosando todos los mares y su sal sobre la tierra y el cielo sería la nueva superficie jamas pisada por las patas de la aves que nunca aprendieron a aterrizar.
Si en lugar de golpearme contra mi propio reflejo me asomara a todo un mundo de ideas nuevas que nunca antes me habría imaginado ni aunque me comiera todos los chocolates del mundo... ¿sería capaz de aceptarlo?
Ojala...
En silencio con Laura...
Esperando ansiosa el momento en que por fin este se haya acabado, sin importarle que al día siguiente ha de repetirse, ha de volver para empañar sus ojos de cristal oscuro que miran como si el mundo la castigara a ella.
Friday, May 12, 2006
El llano largo
En ese espacio del mundo, reservado única y exclusivamente para sus caprichos y para un ternero producto de ellos a quien bautizó Mú, Ana juega a volar. Sabe bien que los humanos no vuelan, que es privilegio de aves y sueños, pero por alguna razón, que no logra entender ni se esfuerza por hacerlo, ella realmente sabe volar.
No lo hace muy bien, tampoco se eleva demasiado del suelo, pero cada que cierra sus ojos y corre con una pasión tan solo equiparable con su imaginación, Ana siente y sabe con certeza que flota a pocos centimetros del suelo. Piensa que lo que hace no es precisamente volar, que es mas bien flotar, pero sabe también que eso es mucho más de lo que logra cualquier otra persona en el mundo.
Ella se sabe única, especial. Sabe que solo ella tiene un llano largo para si, solo ella tiene un ternero llamado Mú. Sabe que es la única con el poder de volar, siendo esto un privilegio exclusivo de las aves y de lo sueños.
Lo que Ana no sabe es que algun día, alguien, en lugar de cerrar los ojos, como ella lo hace para volar, los abrirá después de muchos años de no hacerlo y entonces, Llano largo no existirá más, Mú habrá dejado de comer de su pasto y ella, ya nunca volverá a cerrar sus ojos y volar, asi sea tan solo a unos poco centímetros del suelo.
Pero hasta que eso no suceda Ana seguirá corriendo por su Llano largo, Mú seguirá comiendo de su cesped; conitnuará sabiendo que es única, especial, pues solo ella se puede elevar, nadie mas puede hacerlo, seguriá riendo, y sonriendo y cerrando sus ojos para flotar, asi solo sea a pocos centímetros del suelo.
Wednesday, May 03, 2006
¿QUÉ?
- ¿Que es lo que a vos te hace pensar que realmente tus pensamientos, tus palabras, tus sentimientos e incluso una leve carcajada tuya merezcan ser escuchadas?
- ¿Qué?
- ¿Aún no lo sabes?
- Pues creo que nunca lo harás, aun así, dejá contarte un pequeño secreto, todo lo que a vos te hace grande, es simplemente aquello de mi, que tienes en ti.
Thursday, March 23, 2006
Mi propio aleph privado
Observa la forma sin forma adquirir una forma definida, desconocida pero constante, entonces reconoce un lugar tan extenso como la profundidad de la vista, húmedo, más bien empapado y la forma ahora constante nadando en ese lugar.
De la forma un animal veloz, de tentáculos y patas, de garras y dientes filudos, del animal un reptil, a veces del aire, a veces de la tierra. Entonces una gran bola de fuego, una gran luminiscencia y de repente el descenso de una eterna oscuridad, frío glaciar, muerte en donde abundaba la vida.
Dos pies velludos, uñas largas y sucias, (sucísimas piensa Piter) una mano con cinco dedos, un hueso que servirá de herramienta, una espalda encorvada y una quijada demasiado prominente, al final un simio y del simio una mujer, de la mujer un hombre incompleto.
Entonces observa una casa de paja, una de palo, luego una de barro y estiércol, ladrillos y cemento. Un primer y único piso, dos pisos, luego tres y cuatro, cinco y seis, siete, ocho y ochenta y nueve, hasta rascar el cielo y llamarse Babel. Miles de idiomas, una por cada hombre, entonces la incomprensión, la intolerancia.
Mandamientos divinos y cruces de madera, muertos vivientes y Poncio lavándose las manos. Guerras por amor, por poder, caballos de madera y sirenas cantando. Casas de Dios erigiéndose sobre falsas premisas y mujeres sacrificadas por adorar las oscuridades.
Observa a Juanas hablando con seres supremos y Elizabeths gobernando una Inglaterra decaída. Cacicas incinerando españoles colonizadores y enviándolos de regreso a España. Fiebres y gonorreas, epidemias y plagas. Una pareja con hijos recién nacidos, dos gemelos. La traición de él hacia ella. Un niño convirtiéndose en hombre, una niña convirtiéndose en mujer con el niño entre sus piernas. Un hombre más, una revolución en Francia. Otra en Rusia.
Guerras civiles, guerras mundiales. Oro negro bajo tierra y maquinas gigantescas. Prensa, radio y televisión. Billy “The Kid” y Los hermanos Lumiere, Luis Buñuel y Pablo Picasso. Frida Kahlo y Diego Rivera, Chaplin y Cantinflas.
Piter observa el asesinato de presidentes, las derrocas de muchos mandatarios y posesiones de mandato a la fuerza. Hambrunas y devastaciones. Nitroglicerina y la separación de átomos, la desaparición de un fragmento de la tierra. “Hippies” y “Panteras Negras” Forest Gump y Rigoberta Menchú, Frank Sinatra y Paloma Sambasilio. De paloma a MTV, el Punk, el Glam; Ciudades divididas y la música de Freddy Mercury. Muros cayendo y “Tormentas del desierto”.
Entonces observa a una pareja de Afrocolombianos en la costa pacífica, la música de Petrona y Totó “La Momposína”. Una noche sin velas, sin vino, solo las sabanas y un olor a moho.
Nuevamente observa una forma sin forma y otra vez una forma definida pero desconocida. Un óvulo y un esperma. Nueve meses y adiós cordón umbilical, todo le resulta muy familiar. Un niño completo, cinco dedos en cada mano, dos ojos, una nariz. Sus primeras palabras, sus primeros garabatos. El primer día de clases, las letras y las tablas de multiplicar. Su primera erección por hormonas y Naty.
Un niño que va creciendo, juega y llora, se cae, se levanta y juega otra vez. Fútbol, raspones, amigos y al final se observa a sí mismo, Piter, el pequeño moreno de once años observando un agujero entre las dos cortinas de su habitación.
Tuesday, February 28, 2006
¿Qué le sigue a los techos?
Es la historia de un preso, aturdido y olvidado, que se postra en las baldosas frías de una celda cerca de más allá.
El canguro salta sin control o freno alguno, no importa su cansancio, ni el agotamiento de sus patas, mucho menos el frenético latir de su corazón. Salta sin pausa y con mucha prisa, siendo eso lo único que verdaderamente sabe hacer sabe hacer.
El preso se sienta sin afán de ponerse en pie. Se pone de pie sin afán de volverse a sentar. Piensa y espera, espera sin mucha ansiedad, siendo eso lo único que verdaderamente sabe hacer.
Saltos sobre los techos, suspiros que dan sobre barrotes demasiado delgados. Patas agotadas, mentes absortas. El canguro se pregunta ¿Qué le sigue a los techos? El preso se cuestiona ¿Qué más tendrá el mundo?...
O quizás no es esta la historia, quizás la historia trata sobre un canguro, rimbombante y resonante, postrado en las baldosas frías de una celda cerca de más allá; sobre un antiguo preso que salta tranquilo y sin afán, entre los techos de un pueblo l sureste de por acá.
Quizá, quizá… la verdad es que nunca nadie jamás lo sabrá.
Friday, February 17, 2006
El Cielo y El Infierno
Bajó al infierno en cuanto cerró sus ojos y se dispuso a dormir, había tenido una dia dificil y cayó rapidamente en un sueño profundo. Al llegar, notó que aquel sitio, tan comunmente imaginado como oscuro y con llamas de fuego por doquier; con gritos inhumanos de hombres y mujeres sufriendo una y otra vez el desmembramiento de sus cuerpos, gente carcinandose hasta los huesos y alaridos de perros de tres cabezas aguardando a la siguiente victima que intentará escapar, era completamente diferente.
Era un salón inmenso sin principio ni fin, en lugar de llamas, estaba alumbrado por candelabros de seis velas que se encontraban por todo el lugar y en el centro había una gran candelabro colgante con 216 velas. En lugar de gritos inhumanos y alaridos de bestias, estaba ambientada con una musica digna de las sirenas de odiseo.
En el centro del salón se hallaba una mesa tan extensa como el lugar, sin principio ni fin. Sobre ella había un banquete espectacuylar, lo que cualquier mente humana pudiera imaginar,ahí se encontraba y si no, al imaginarlo, entonces aparecía. El lugar estaba rebosando de personas condenadas a ese lugar durante toda la eternidad.
Entonces se acercó a uno de los letreros que colgaban en diferentes puntos del salón, estba empolvado,lo limpió con el revés de su manga y leyó: "Nada de lo que se encuentra en el banquete podrá ser ingerido sin el uso de los palillos de 3 metros y medio".
Entonces, comprendió el gesto de agonía en los rostros de aquellos condenados a morir de hambre durante toda la eternidad, comprendió la magnitud de su infierno.
Luego de un rato subió al cielo. Para su sorpresa, encontró que el cielo era exactamente igual al infierno. Era el mismo salón gigantesco sin principio ni fin, estaba alumbrado por candelabros y había un gran candelabro colgante, la musica era del mismo estilo y el banquete igual, aunque los candelabros eran de siete velas y el colgante tenia 343 velas.
Entonces, se acercó a uno de los letreros que se encontraban en diferentes puntos del salón, estab empolvado, lo limpió con el revés de su manga y leyó:"Nada de lo que se encuentra en el banquete podrá ser ingerido sin el uso de los palillos de 3 metros y medio".
Miró a su alrededor, entonces, comprendió la diferencia entre el cielo y el infierno.Observó que en el cielo todas las personas se alimentaban entre sí.
Saturday, February 04, 2006
…de cómo vivió sin saber lo cerca que estuvo
Contempla su barriga y lo hace con pausa, como si el tiempo del mundo hubiese dejado de existir o como si obedeciera a sus caprichos neonatos aun en formación. Se mira y dice para sus adentros “Barriga”, “Panza”, “Pipa” y se pregunta ¿Cómo? Y se responde ¿MMM?
En el fondo sabe que la respuesta carece de importancia, que lo verdaderamente importante es que así es, que no importa el como y mucho menos el por qué, quizás el para que si es un tanto relevante, pero no demasiado. Aún así, se mira asombrada y sigue acariciando su barriga, imitando lo único que sabe imitar, imitando lo único que logra sentir fuera de si misma y que sabe con seguridad, así no sepa por que lo sabe; pero eso no es lo importante, lo único que realmente importa es que lo sabe y eso no más, le resulta suficiente.
Thursday, September 08, 2005
El problema
- ¿Qué has descubierto?
- El problema. He descubierto cual es el problema.
- ¿El problema a qué?
- Aún no lo sé, pero en cuanto lo sepa te lo digo
- Me parece que tu eres el del problema
- No. Lo somos todos. Pero es demasiado simple como para poderlo entender, ese es el mayor de los problemas. Es en verdad muy simple, demasiado sencillo, pero nos dedicamos a complicarlo a tal nivel que ya todo es demasiado complejo. Con el tiempo y la experiencia no nos volvemos más inteligentes, simplemente cambiamos el entendimiento de las cosas simples por aquellas que son demasiado elaboradas, y abandonamos aquello que nos resultaba tan fácil y al mismo tiempo tan grato. Es decir ¿Por qué tenemos que hallarle sentido a todo? ¿Acaso no…? Olvídalo, estoy seguro de que no entenderías.
- Ah, pero tú si entiendes. Tú estas por encima de todos y te autodenominas el señor entendedor de las cosas simples y por ende aquel que todo lo entiende. Pero mírate, ni si quiera sabes cual es el problema que tan lucidamente has llegado a descubrir. Quizás tengas razón, quizás el problema somos todos, pero creo que nunca en la historia se ha visto que un problema se comprenda a si mismo, en especial si partimos del hecho irrefutable de que un problema solo lo es en cuanto no se descubre a si mismo como uno.
- Ahí vas de nuevo, complicándolo todo.
- Disculpa, pero si no me equivoco, fuiste tú quien inició una elaborada discusión sobre la simpleza de las cosas.
- Tienes razón. Que irónico
- Y… ¿Cuál era el problema?
- ¿Cuál problema?
- El que se supone descubriste
- Ah… mmm… Lo siento, ya lo olvidé
- Tranquilo, ya lo has de recordar.
- Quizás lo haga. ¿Quién sabe?
Tuesday, August 30, 2005
¿Acaso quieres conocernos?
He vuelto a soñar. He vuelto a encontrarme con ese vací negro. He vuelto a escuchar las mismas voces pronunciando la misma pregunta, una vez tras otra. Ignoro lo que significa, pero da igual, después de tanto tiempo me he acostumbrado a escucharlas en mi cabeza mientras duermo. Recuerdo que antes me asustaban.
No estoy seguro, pero creo que la primera vez que lo soñé fue a los cuatro años de edad,da igual. Recuerdo que aquella vez, la primera, desperté asustado y con los ojos aguados, recuerdo que bajé de la cama y corriendo fui a buscar los brazos de mi madre entre sus cobijas. Ella por supuesto no le dio importancia. Con el tiempo las voces se hicieron más frecuentes, y en ocasiones se intensificaban, pero empecé a darles menor importancia. A los ocho ya me resultaban completamente indiferente, o bueno, la verdad es que no me asustaban, pero me generaban gran curiosidad. Aún lo hacen. Para ese entonces ya era claro que no era un niño normal, era bastante retraído y solitario y permanecía leyendo toda clase de libros. Aún lo soy, y aún lo hago.
Nunca he sentido la necesidad de estar rodeado de personas, me hacen sentir incómodo, fuera de lugar. En ocasiones pienso que no debí ser humano, que estaba destinado a ser algo más allá de esto que soy, algo mejor, más grande. A veces siento que ese es mi destino y que solo depende de mi. Siento que debo dejar el temor de abandonar esta existencia y así ascender, pero es un sentimiento que solo aparece en algunas ocasiones, como ésta.
El sol permanece oculto pero pronto amanecerá. Me urge la necesidad de contemplarlo, seguramente sea la última vez que lo vea. El sueño me invade. Agarro el cristal que, sobre la mesa del al lado, conserva las últimas gotas del coñac que bebí durante la noche. No es mucho, pero resulta suficiente para remojar los labios. Aún posee el sabor a veneno. Observo mi reloj de pulsera, es un Casio plate... ¡ah! Eso ya lo he dicho. Son las cinco y diez de la mañana. Me recuesto en el sofá. Mi cuerpo está agotado, tengo mucho sueño y los ojos me pesan. No hago mayor esfuerzo por mantener los párpados abiertos. Los dejo caer.
-¿Acaso quieres conocernos? ¿Acaso quieres conocernos? ¿Acaso quieres conocernos?
Despierto. Me he quedado dormido en el sofá con la ropa aún puesta. Miro mi reloj de pulsera. Son las cinco y veinte de la mañana. El sol permanece oculto pero ya pronto amanecerá. El negro nocturno ha empezado a palidecer.
He vuelto a soñar. He vuelto a escuchar las mismas voces pronunciando la misma pregunta. Ignoro lo que significa. Recuerdo que antes me asustaban. Creo que la primera vez que lo soñé fue a los cuatro años, desperté asustado, pero ahora, diecinueve años después, no me aterran, me resultan completamente indiferentes, o bueno, la verdad, me generan gran curiosidad.
El sueño me invade. Agarro el cristal vacío que conserva aún el hedor a veneno. Tengo mucho sueño y los ojos me pesan. No hago mayor esfuerzo por mantener los párpados abiertos. Los dejo caer.
-¿Acaso quieres conocernos? ¿Acaso quieres conocernos? ¿Acaso quieres conocernos?
Despierto. Los rayos del sol se asoman casi por completo. Es un lindo día, el azul del cielo se ve más intenso que de costumbre. En verdad es un lindo día.
He vuelto a soñar. He vuelto a encontrarme con ese vacío, como siempre negro. He vuelto a escuchar las mismas voces pronunciando la misma pregunta, una vez tras otra. Pero algo cambió, he respondido que sí y desperté. Ya no me siento solo.
Estoy tranquilo de pie junto a la ventana mientras observo el amanecer. Miro mi reloj de pulsera. Son las cinco y cincuenta y ocho de la mañana. Mi cuerpo yace en el sofá, con la ropa aún puesta.
Wednesday, August 24, 2005
Al respecto de una cumbre endiosada por la mera existencia de un ser humano
En cuanto dio por terminada su tarea, sintió un gran alivio. Su desasosiego culminó por completo, o casi por completo, aún le agobiaba el no entender que diablos había ocurrido, pero eso ya no importaba, aquella preocupación parecía no ser ya de su incumbencia. Ya nada era lo mismo, todo era lo que el quería que fuera; no sabía que hacer con tal grado de poder. Entonces la duda lo asaltó durante unos segundos, pero rápidamente se calmó, respiró hondo y se dijo para sus adentros
- Tranquilo, ya sabrás que hacer.
